lunes, 7 de marzo de 2016

Piensa, piensa



Sentada en la estación esperando a que llegara el próximo tren, no tuve más que reflexionar sobre mi vida y mi escapatoria.

¿Estaría haciendo bien al huir de esta manera? Supongo que muchos dirían que hago mal. En cambio, muchos otros dirán que debo eliminar de mi vida lo tóxico, lo que me provocaba el gran problema. 

También debía pensar en mi vida, en mi trabajo. ¿Dejé mi trabajo, así sin más? Aún recuerdo la llamada a mi jefe. "Mire que no soy la apropiada para este trabajo. Creo que merezco más de lo que me dais. Mis aptitudes y estudios valen más que la miseria que me estáis aportando."

¡Cuánto valor tuve en ese momento! Sí, fui valiente al decirle lo que opinaba. Sin embargo, ahora me sentía acobardada. Afligida. Empequeñecida. ¿Había hecho bien?

Otra de las cosas de mi vida que no sabía. No entendía nada... y lo único que podía hacer era escapar para comenzar de cero. Quizás si comenzaba de cero... desde el principio, desde el inicio...

"Piiiiiiiiiii"

El tren llegaba ya a la estación. Y yo, aún pensativa, no sabía si subir o no al único objeto que podía hacer que mi futuro cambiara.

¿Subía y escapaba, comenzaba de cero, o me quedaba y afrontaba los problemas, aun sabiendo que éstos no podrían solucionarse del todo?

Piensa Esther... Piensa...



Lara Evems

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