martes, 17 de noviembre de 2015

Por esos momentos

Hay ocasiones en las que te levantas con ánimo, sonriente. No siempre te acompaña esa sensación de júbilo ante la vida, pues solo en algunos momentos, sólo los más selectos, son los que realmente te hacen vibrar.

Pasada una noche de tormento, sueños angustiosos, y sin dormir ni una sola hora, me levanté con una sonrisa en la cara. Es extraño que después de tan mala noche una persona pueda despertarse con  el ánimo contrario a lo acostumbrado. Pero así fue. 

¿Cómo ha podido ocurrir? No lo sé con seguridad.


Puede que la noche me haya concienciado sobre el mundo. Puede que haya que mirar con buena cara a la adversidad. Puede que siempre haya un día con el que amanecer y despertarse, pues mañana será otro día. Puede que quisiera comerme el mundo. Puede que deseara avanzar en la vida. Puede que supiera que ese día iba a ser único. 

O, simplemente, puede que madurar sea nuestro cometido, y sepamos, en lo más profundo de nuestra alma, que existe la felicidad. Y que si no comenzamos a caminar el sol bajará tras las montañas antes de llegar a nuestro cometido. Pero también sabemos, que el amanecer volverá a surgir de aquellas montañas. 

Puede que mañana sea otro día, pero puede que ese mañana sea nuestro día. Porque solo las decisiones más importantes son las que cambian nuestras vidas. Y sentiremos esa sensación de júbilo al despertar, solo en los momentos más selectos, en los que busquemos nuestra felicidad.




Lara Evems

2 comentarios:

  1. Siempre hay motivos para ser feliz, sólo hay que fijarse en los pequeños detalles.

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  2. Pase lo que pase nunca pierdas tu sonrisa, pues por muy oscura que sea la noche el Sol vuelve a alzarse al llegar la mañana

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