miércoles, 9 de septiembre de 2015

¿Destino?


Sueña, baila, hiere,
avanza, me abraza, desaparece.

Silencio...

Nada es eterno, eso ya lo sabemos. Pero lo que no entendemos es que nos aferramos a la vida al igual que a las personas, de una manera altamente peligrosa. Sabremos que lo perderemos, tarde o temprano, pero como consecuencia del intento de conservar los últimos días de "adueñamiento", acabamos siendo unas personas infelices.

Dejemos ir, señores/as, aquello que se nos escapa de las manos. ¿No es probable que tal cosa o persona no estuviera destinada para nosotros? No intentemos luchar contra corriente si conocemos de antemano el resultado. Simplemente disfrutemos de su compañía, del presente. Recordemos todo lo que hemos vivido junto a tales personas lo más alegre posible. Y dejemos que nuestra vida avance y fluya, como está escrito en la naturaleza.

Una vez escuche a una madre que le decía a su hija días antes de morir:

Llora hoy, llora mañana, porque es de nuestra naturaleza echar de menos a un ser querido. Pero no sigas llorando porque hay que avanzar. Desahógate ahora, pero no llores siempre.

Las personas y los sucesos vienen a tu vida por alguna razón. Algunas se quedan, otras se marchan. Eso es el ciclo de la vida. No mires nunca atrás.

Lara Evems

No hay comentarios:

Publicar un comentario