viernes, 20 de febrero de 2015

Un cambio de color

Tuvieron que contraer matrimonio,
Las insensibles Riquezas y el Poder
¿Desde cuándo fuisteis importantes, Vosotras,
que todo protagonismo queréis obtener?

Desde aquel suceso el cielo cambió,
La ignorancia y pobreza fueron protagonistas
Provocando en el ambiente un cierto hedor
A llantos y cólera, a rechazo y desdén.

Aparecieron altaneras las banderas tricolor,
Reclamando justicia y honradez,
Junto a la famosa mujer esclavizada,
Que a medio torso mostraba su desnudez.

¡Tuvieron que contraer matrimonio,
Las codiciosas riquezas y el poder!
Que provocaron la ira de los dioses,
y los uniformes bélicos se pudieron ver.

Las guerras, sedientas de dolor,
Se vistieron de miseria y necesidad,
Ocasionando la aparición del negro,
Como vestimenta tradicional.

Y ahora, setenta años después de la liberación,
Volvemos a recaer entre recuerdos de miseria,
Atentando contra la libertad que obtuvimos,
Retornando al uso de engaños y fusilería.

¿Debe la historia continuar un cíclico camino?
La llamada de la esclava prevé un combate significativo,
entre la ambiciosa falsedad y el progreso del porvenir,

¡Parece que nos esperan otros setenta años más,

Para poder descansar, y e ir vestidos de civil!

Lara Evems

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